El Imperio Británico comprendió los dominios, protectorados y otros territorios gobernados o administrados por el Reino Unido entre los siglos XVI y XX. A principios del siglo XX, el Imperio Británico abarcaba una población de casi 528 millones de personas y unos 33.670.000 Km², lo que significaba casi una cuarta parte de la población mundial y una quinta parte de las tierras emergidas. El primero en utilizar la expresión «Imperio británico» fue el doctor JohnDee, astrólogo, alquimista y matemático de la reina Isabel I de Inglaterra. Sin embargo, el Imperio Británico como tal, nace en el siglo XVII cuando comenzó la expansión marítima y comercial. Las posesiones principales se encontraban en Norteamérica, las Antillas y la India. El Imperio facilitó la extensión de la tecnología, el comercio, el idioma y el gobierno británicos por todo el mundo. Esto contribuyó al espectacular crecimiento económico de Gran Bretaña y al peso de sus intereses en el escenario mundial. El punto de máximo auge imperial puede situarse entre 1890 y 1920. Los territorios conquistados eran: Canadá, una de las Guayanas en la América continental y el archipiélago de las Bahamas, Jamaica y Malvinas en América,; gran parte de África Oriental y del Sur, territorios estratégicos en Asia (Yemen, Omar, Qatar, Maldivas, Ceilán, la India...) y Australia, Nueva Zelanda entre otras islas en Oceanía. Tras la Primera Guerra Mundial, el Imperio Británico vió su período de máxima extensión, ya que obtuvo el control de Palestina y Mesopotamia a través de la SDN, y también el control de las antiguas colonias alemanas en África y Asia.
Retomamos neste curso 2011-12 o blog A Balsa da Medusa. O seu obxectivo principal é a pequena investigación histórica a través das entradas, resultado de traballos expostos na clase polos alumnos de 1º BAC de Humanidades do IES Monterroso (Lugo) Ademáis, é unha forma de achegar as novas tecnoloxías á aula e de divertirse aprendendo.
O nome do blog é unha referencia á obra de Gericault, unha fermosa manifestación do espírito do Romanticismo, movemento que coincide coas grandes transformacións que inician a Idade Contemporanea, a materia que xa comezamos a estudar e analisar.